Ana Lobera
Con el tiempo entendí que el ojo se educa. Como creativa, vi que ahí está la pieza esencial; sin esta pieza, el diseño carece de alma. Esa pieza entrena la mirada, habitando una imaginación que puede llegar a carecer de límites.
Creo que el diseño no es solo “hacer”, es observar, analizar, entender y apreciar antes de trazar la primera línea. En mi experiencia, diseñar es un acto de libertad guiado por conocimiento: libertad para explorar y conocimiento para decidir.